El raticida monodósico Fulmoline es seguro porque su fórmula contiene una sustancia extremadamente amarga llamada Bitrex, que evita la ingesta accidental de seres humanos y animales.
El raticida Fulmoline provoca la muerte de los roedores por hemorragia interna pocos días después de su ingesta, en forma similar a la ocurrida de modo natural por vejez, por lo tanto, no condicionan al resto de la colonia para que rechacen el cebo.
Esta plaga genera un riesgo de salud porque puede causar enfermedades a los seres humanos, contagiándolos de manera directa a través de mordeduras, contacto con orina, heces o por la contaminación del agua que luego es consumida. Y, de forma indirecta, mediante pulgas, garrapatas, etc.
Las principales patologías que transmiten son:
Para empezar, es importante reconocer cómo los roedores han conseguido entrar a nuestro hogar. Por lo general, este tipo de plaga suele ingresar mediante agujeros o pequeñas rendijas, buscando agua, comida o refugio de la temperatura externa.
Recomendaciones
Ya sea que se trate de especies de ciudad o campestres, los roedores tienen una dieta muy flexible y una alimentación omnívora, es decir que consumen tanto alimentos de origen vegetal como animal.
Han sabido adaptar sus hábitos alimenticios, lo que ha sido determinante para su supervivencia en distintos tipos de entornos. Pueden comer toda clase de desperdicios, razón por la cual se alimentan de la basura humana, la carroña y los desechos que encuentran en los desagües. En épocas de hambruna, pueden recurrir al canibalismo, pudiendo incluso atacar a animales más grandes.
En un entorno silvestre, comen frutas, hojas, tallos de plantas, hongos, insectos, granos, cereales, semillas, mamíferos pequeños, peces, moluscos, huevos, caracoles y mucho más.
A su vez, la ingesta de agua es sumamente necesaria, es por eso que intentan ubicar sus nidos cerca de alguna fuente, ya sea en mal estado o contaminada.